El Museo BIBAT de Vitoria-Gasteiz acoge, una nueva exposición que nos invita a viajar en el tiempo hasta la Edad Media para descubrir la evolución de las aldeas de Álava entre los siglos VIII y XI. «Aldeas, mil años en la tierra» es una mirada arqueológica y documental a la vida en las pequeñas poblaciones rurales de la comarca, que formaron la base del territorio que hoy habitamos.
La exposición explora el concepto de «aldea», entendido como un pequeño núcleo de población en tierras de labranza, según la definición de Sebastián de Covarrubias (1611) y recogido en el Euskaltzaindiaren Hiztegia(2025). A través de piezas arqueológicas, fotografías, mapas y paneles informativos, los visitantes podrán sumergirse en el pasado de estos asentamientos, algunos de los cuales siguen siendo parte del paisaje alavés.
La Diputada Foral de Cultura y Deporte, Ana del Val, ha afirmado que “esta exposición es una oportunidad para redescubrir nuestra historia más cercana, un testimonio vivo de las pequeñas comunidades que dieron forma a nuestro territorio y que siguen siendo parte de nuestra identidad. Conocer el pasado nos permite comprender mejor el presente y valorar el rico patrimonio arqueológico que poseemos.”
La muestra se centra en los restos materiales y documentos que han llegado hasta nosotros para reconstruir el modo de vida de las personas que habitaron estas aldeas. Los objetos, herramientas, fragmentos de cerámica, monedas y otros restos son algunos de los hallazgos que la arqueología ha desenterrado, permitiendo conocer cómo vivían, trabajaban y se organizaban.
Además, la exposición ofrece una visión única de los registros escritos de la época, como las «actas de la práctica», que dan cuenta de las donaciones, compraventas y otros actos jurídicos que estructuraban la vida cotidiana y marcaban las relaciones sociales (algunas de control y dominación). De especial relevancia es el Becerro Galicano, un manuscrito compuesto a fines del siglo XII y conservado en el monasterio de San Millán de la Cogolla, que recoge una valiosa fuente de información sobre el territorio alavés en la Edad Media. Entre sus contenidos destaca un registro excepcional conocido como la Reja de San Millán, que contiene una lista de 307 núcleos de población en Álava.
La Reja de San Millán (1025) es uno de los documentos más importantes de la Edad Media en el noroeste peninsular. Esta larga relación de aldeas y su respectivo tributo anual constituye una pieza clave para entender la organización social y económica de la época. En ella se detallan tributos en especies, generalmente en forma de hierro o en ganado, que debían ser entregados por las comunidades locales al obispado de Álava.
Entre los 307 lugares citados en la Reja de San Millán se encuentran aldeas que aún perduran en el territorio, aunque algunas han evolucionado en el tiempo, convirtiéndose en núcleos urbanos más grandes. Algunos de los que se citan en la Reja perviven en la actualidad: Cárcamo (Carcamu), Mendiola (Mendiohla), y Zalduendo (Zalduhóndo), que siguen siendo pequeños núcleos rurales.Otros como Alegría-Dulantzi (Dullantzi) y Vitoria-Gasteiz (Gastehiz), que han crecido considerablemente, integrando territorios que en 1025 eran independientes, como Egileta (Gelhegieta) o Adurza (Adurzaha).
El hecho de que muchos de estos lugares sigan existiendo en la actualidad pone de manifiesto la continuidad y transformación de las comunidades a lo largo de los siglos.
A través de los diferentes paneles, los visitantes conocerán cómo se distribuían los terrenos y cómo la comunidad gestionaba los recursos naturales. Las aldeas estaban organizadas en torno a espacios de cultivo y terrenos comunales, cuya explotación estaba regulada por las asambleas de vecinos. Además, se exploran los tipos de construcciones y viviendas, muchas de ellas realizadas con materiales locales como madera, piedra y arcilla.
La exposición también profundiza en la vida religiosa, con la presencia de iglesias y cementerios que servían no solo como lugares de culto, sino como centros de cohesión social en la comunidad.
“Aldeas, mil años en la tierra» no solo nos transporta al pasado, sino que también invita a reflexionar sobre el legado de estas aldeas en la configuración del territorio actual. A través de un recorrido por la historia medieval alavesa, la muestra pone en valor la importancia del patrimonio arqueológico y la necesidad de preservarlo para las generaciones futuras.
El Comisariado de la exposición corre a cargo de Iñaki García Camino, Juan José Larrea Conde, David Larreina García y Ernesto Pastor Díaz de Garayo.
La exposición estará abierta al público hasta junio de 2026.
Más información: https://arkeologiamuseoabibat.eus/es/actividades





