El Museo de Bellas Artes de Álava abre mañana sus puertas a la exposición Fantasía y razón, que reúne por primera vez en Álava las cuatro grandes series de estampas de Francisco de Goya (1746-1828): Caprichos, Desastres de la guerra, Tauromaquia y Disparates. La muestra permanecerá abierta hasta febrero de 2027.
Las obras se incorporaron a la colección del Museo en 2022 procedentes de la Fundación Juan Celaya Letamendi, como dación en pago de deudas tributarias con la Diputación Foral de Álava. Tras un cuidadoso proceso de documentación, catalogación, estudio y restauración, las estampas se presentan por primera vez de manera conjunta, ofreciendo al público una visión completa del genio de Goya.
Cada serie refleja distintos aspectos de la sociedad y la condición humana:
• Caprichos (1799) critica la ignorancia, las supersticiones, los vicios de distintos estamentos y los abusos de poder.
• Desastres de la guerra (1810-1815) muestra las tragedias del conflicto bélico, la violencia y la muerte que acompañaron a la Guerra de Independencia.
• Tauromaquia (1816) aborda la fiesta taurina con una mirada crítica y técnica refinada, destacando la violencia inherente a la práctica.
• Disparates (1815-1824) refleja la libertad creativa de Goya en su última etapa, combinando ambigüedad, crítica social y reflexión sobre la condición humana.
Tres de las series (Caprichos, Desastres de la guerra y Disparates) se presentan en su primera edición, mientras que Tauromaquia corresponde a una segunda edición, lo que permite apreciar la evolución de las técnicas del grabado, desde el aguafuerte hasta el aguatinta y la punta seca.
La Diputada de Cultura y Deportes, Ana del Val Sancho, ha presentado esta exposición junto a la Técnica Responsable del Museo de Bellas Artes, Sara González de Aspuru, en el Día de los Museos, destacando su relevancia: “Estas series nos acercan a la sensibilidad de hoy, traspasando los límites temporales de su época. Su mirada crítica, independiente y profundamente humana sigue siendo fuente de reflexión e inspiración para creadores y público contemporáneo”.
La exposición, organizada por el Museo de Bellas Artes ha contado con la colaboración de José Manuel Matilla, y del Servicio de Restauración de la Diputación, cuyo trabajo ha sido fundamental para hacer posible esta muestra única.




