El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz ha inaugurado hoy la reforma del espacio Martin Ttipia, una actuación que recupera un enclave histórico del Casco Medieval y lo adapta a los usos y necesidades actuales del vecindario. El proyecto combina la mejora del paisaje urbano, la creación de nuevas zonas de estancia y juego, y la puesta en valor del patrimonio histórico y naturalde este entorno.
La intervención se ha desarrollado en dos ámbitos fundamentales. Por un lado, se ha renovado por completo la plaza de Martin Ttipia, ubicada entre las antiguas neveras, el cantón de la Soledad y la parte trasera del edificio de Fray Zacarías. El Ayuntamiento ha levantado el pavimento anterior para crear un espacio más atractivo, con parterres orgánicos de flor abundante, nuevos bancos y gradas, y una zona de juegos completamente renovada que incorpora columpios y un castillo adosado a la muralla con un gran tobogán de tubo cerrado. Además, uno de los torreones se ha adaptado como mirador con vistas privilegiadas sobre el Casco Medieval.
Por otro lado, se ha actuado en el tramo final del Jardín de la Muralla, habilitando una nueva salida directa hacia el Palacio de Montehermoso. Esta conexión permitirá completar un recorrido continuo entre dos de los espacios más singulares de la ciudad, integrando naturaleza, patrimonio y tránsito peatonal. Solo queda pendiente la colocación del cierre y la barandilla final para dar por concluida la intervención.
En su apertura al público, la alcaldesa Maider Etxebarria ha asegurado que «hoy mejoramos la calidad urbana de un espacio que por fin luce recuperado con un aspecto a la altura de lo que reclamaban los vecinos y vecinas. Estrenamos un lugar amable, con infraestructura verde, juegos infantiles y un mirador panorámico que ofrece una visión espectacular de nuestra ciudad. En definitiva, un lugar atractivo, de ocio y recreo, que al mismo tiempo posiciona a la ciudad como destino turístico«.
Por su parte, la teniente de alcaldesa y concejala de Espacio Público y Barrios, Beatriz Artolazabal, ha puesto en valor la importancia de esta transformación “con la que recuperamos un espacio emblemático y lo convertimos en un lugar cómodo, seguro y lleno de vida para las familias, para quienes pasean y para quienes visitan el Casco Medieval. Es una actuación que respeta la historia, pero que mira claramente hacia el futuro de nuestra ciudad”.
La concejala ha destacado también el papel de la ciudadanía en el diseño del proyecto. “Escuchar al barrio y trabajar con el barrio ha sido esencial para que esta renovación responda de verdad a sus necesidades”.
El proyecto también refuerza la relación entre el patrimonio histórico y el entorno natural, generando espacios más tranquilos, accesibles y adecuados para el uso cotidiano. La actuación aporta nuevas oportunidades de encuentro, juego y descanso, y contribuye a revitalizar un barrio que históricamente ha contado con menos infraestructura verde.










