El PSE-EE de Álava ha mostrado hoy su satisfacción tras conocerse la resolución de la Dirección General de Promoción de la Memoria Democrática que obliga al Ayuntamiento de Baños de Ebro a retirar, en el plazo de tres meses, la inscripción franquista «Caídos por Dios y por España» situada en un edificio municipal, al considerarla un elemento contrario a la Ley de Memoria Democrática.
Los y las socialistas recuerdan que esta resolución confirma la posición que el PSE-EE de Álava ha defendido desde el primer momento y pone de manifiesto que la denuncia impulsada por la Agrupación Socialista de Rioja Alavesa estaba plenamente justificada. Gracias a ese trabajo de denuncia y de defensa de la memoria democrática, una situación que durante años había permanecido sin resolverse, ha terminado obteniendo el respaldo de la Administración competente.
El PSE-EE de Álava lamenta que el alcalde de Baños de Ebro, Francisco Javier García, del Partido Popular, haya tratado de impedir durante todo este proceso la retirada de un símbolo de exaltación franquista, recurriendo una decisión que ahora la resolución administrativa avala de forma clara. «Hoy queda demostrado que no se trataba de una cuestión de opinión ni de interpretación política, sino del cumplimiento de una ley democrática que todas las instituciones están obligadas a respetar», han señalado los socialistas.
Para el PSE-EE de Álava, la memoria democrática no puede depender de la voluntad de quien gobierna en cada ayuntamiento. «La democracia no puede convivir con símbolos que ensalzan una dictadura responsable de la persecución, la represión y el asesinato de miles de personas. La reparación de las víctimas y el reconocimiento de su dignidad no admiten retrasos ni excusas».
Los y las socialistas alaveses consideran especialmente preocupante que la derecha continúe mostrando una actitud de resistencia frente al cumplimiento de la Ley de Memoria Democrática. «Resulta difícil entender esa falta de compromiso con una norma que busca reparar el dolor de las víctimas y fortalecer nuestra convivencia democrática. La creciente proximidad política del Partido Popular con la extrema derecha está favoreciendo discursos que relativizan o cuestionan avances democráticos que deberían formar parte del consenso institucional».




