La Diputación Foral de Álava organiza, del 11 al 20 de septiembre, en Vitoria-Gasteiz, los Jardines de Santa Catalina de Iruña de Oca y Antezana de Foronda, una 44 edición elaborada con mimo y cuidado hasta el último detalle, con el público siempre en el centro de cada decisión, y que reafirma su proyección y calidad artística a nivel internacional.
Un manuscrito que vuelve a sonar tras casi 70 años
Bajo la sacristía de la Catedral de Santa María de Vitoria-Gasteiz ha aparecido, casi setenta años después de darse por perdido, un manuscrito fechado en 1792 que podría ser copia de un original del siglo XVI. La investigación de Rafa Mendialdua y Manu Sagastume ha permitido identificar en sus páginas el Oficio de Difuntos de Cristóbal de Morales y una misa hasta ahora inédita, de la que apenas se conservan ejemplos en toda Europa. El conjunto Intonationes recuperará esas páginas el 17 de septiembre en la propia Catedral, en un formato de concierto-charla que abre por primera vez al público el proceso de un hallazgo documental de esta envergadura.
Carlos Mena regresa a Álava
La edición marca también el regreso a Álava del contratenor Carlos Mena, uno de los referentes internacionales de la música antigua, que actuará el 19 de septiembre junto a Concerto 1700 en el Conservatorio Jesús Guridi. Le acompañan en el cartel otros nombres de proyección internacional como Collegium Musicum Madrid y Martín Llade, OBNI y Miriam Hontana, o Conductus Ensemble, en una programación que persigue siempre el mismo objetivo: ofrecer la mejor calidad posible y consolidarse como referente en el circuito estatal e internacional de la música antigua.
Álava, escenario natural del festival
Vitoria-Gasteiz volverá a compartir protagonismo con el territorio alavés. Los Jardines de Santa Catalina, en Iruña de Oca, acogerán uno de los conciertos más singulares de la programación, y la Iglesia de Antezana de Foronda se suma un año más al recorrido territorial del festival. Como novedad, la Semana de Música Antigua propone este año un paseo musical en Atauri siguiendo el cauce del río Ega, con visita posterior a la rehabilitada Mina Lucía, una experiencia que une patrimonio natural, industrial y sonoro en un mismo itinerario. Cada emplazamiento ha sido seleccionado con intención, apostando por la originalidad, la experiencia y la puesta en valor del patrimonio y el territorio alavés.
Talento joven e innovación
El festival abre el 11 de septiembre en los Jardines del Museo de Bellas Artes de Álava con el concierto inaugural, protagonizado por el alumnado del Conservatorio Jesús Guridi, que además pondrá el broche a la programación el 20 de septiembre. Una colaboración consolidada que da a los jóvenes músicos alaveses la oportunidad de compartir cartel con artistas de proyección internacional, a la que se suma el programa Xirribit de Euskal Barrokensemble, dirigido al público más joven y en euskera. La innovación llega este año de la mano de Lohi Lebekie, que fusionará música renacentista y electrónica en el Paraninfo de la Escuela de Bellas Artes: una muestra más de cómo Álava combina tradición y mirada contemporánea en cada rincón del festival.
Cuidado en la selección de los espacios, excelencia artística, talento joven e innovación se dan la mano en esta 44 edición para lograr el festival más redondo, equilibrado y de calidad.




