La ceremonia, que culmina una semana en la que se han celebrado varios actos en recuerdo de ambas víctimas de ETA, ha consistido en una ofrenda floral ante el monolito instalado en el lugar donde ambos fueron asesinados en un atentado con coche bomba, perpetrado por la banda el 22 de febrero de 2000.
Durante la ofrenda floral ha sonado la canción ‘Ausencia’, de Imanol. Además de las familias de Buesa y Díez, el acto ha contado con la presencia de representantes institucionales y de partidos políticos, entre ellos la Secretaria General del PSE-EE de Euskadi, acompañada por los miembros de la Ejecutiva alavesa.
En una ceremonia similar celebrada el pasado jueves, Sara Buesa, vicepresidenta de la Fundación Fernando Buesa Blanco e hija del dirigente socialista asesinado, censuró que todavía hoy no se ha producido una asunción clara de responsabilidades en el daño que se ha causado a las víctimas y a toda la sociedad vasca. Esto, según dijo, «es una de las principales barreras para la convivencia».